BURGOS - SANIDAD
Viernes, 16 de Octubre de 2020

Aertan de las consecuencias para Aranda (Burgos) de la huida de diez temporeros tras el positivo de un compañero

N.M.J - El vendimiador está confinado en el recinto ferial conocido como ‘arca de Noé’ y se cree que los temporeros han abandonado el piso que compartían

Autoridades sanitarias temen que la localidad burgalesa de Aranda de Duero pueda sufrir en las próximas semanas las consecuencias de la huida de diez temporeros, tras dar positivo en COVID-19 uno de sus compañeros de piso. El vendimiador se encuentra confinado en el recinto ferial de la localidad ribereña, conocido como ‘arca de Noé’, aunque afirma que no recuerda los nombres del resto de trabajadores con los que convivía ni la calle donde está situado el piso que comparten.

El Hospital Santos Reyes de Aranda de Duero advirtió hace un mes de la necesidad de extremar las precauciones en la campaña de vendimia 2020, recordando que la llegada de un gran número de trabajadores podía suponer “epidemiológicamente un riesgo”. Por ello propusieron al Ayuntamiento de Aranda, Diputación de Burgos y al Consejo Regulador que se realizasen pruebas PCR a todos los temporeros, y que a aquellos que dieran positivos se les ofreciese un lugar donde residir durante el periodo de cuarentena.

Fuentes hospitalarias aseguran que esta propuesta fue muy bien acogida, e incluso destacan el apoyo ofrecido por el Consistorio, aunque reconocen la escasa colaboración de la Diputación. Asimismo, se decidió utilizar el recinto ferial de la localidad, que durante la primera oleada sirvió como hospital de campaña, para acoger a los temporeros que arrojasen resultados positivos en sus pruebas. 

Hace un par de días, el Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) del Hospital alertó del caso positivo de un temporero, de origen marroquí, que había acudido a realizarse la prueba tras padecer síntomas. El vendimiador residía en un piso situado en la localidad de Fuentespina, con otros diez jornaleros.

Las autoridades continúan buscando al resto de trabajadores que convivían con él, aunque por el momento no se ha conseguido ubicarlos, y se teme que hayan podido abandonar el piso para dirigirse a Jerez de la Frontera. Por su parte el paciente se encuentra ubicado en el recinto ferial, sin ninguna de sus pertenencias.

Desde el Hospital aseguran que se avisó de esta situación y consideran que se debería haber llevado un seguimiento más exhaustivo, especialmente por parte de los empresarios de las viñas más pequeñas. Asimismo temen las consecuencias que podría tener para la localidad, cuyo número de contagios está aumentando y les preocupa una nueva oleada como la ocurrida en marzo.