VALLADOLID - SANIDAD
Miércoles, 25 de Marzo de 2020

El Clínico y Río Hortega de Valladolid derivan desde el viernes a centros privados las operaciones para hacer frente al Covid-19

ICAL - Las intervenciones graves, urgentes o necesarias serán llevadas a cabo en el Felipe II, Campo Grande y Sagrado Corazón

Los hospitales Río Hortega y el Clínico Universitario de Valladolid trasladarán, a partir del próximo viernes 27 de marzo, parte de la actividad de sus respectivos bloques quirúrgicos a los centros privados Felipe II, Campo Grande y Sagrado Corazón de la capital vallisoletana, según informó hoy la Junta en un comunicado.

De esta manera, comienza a hacerse efectivo el compromiso de colaboración entre los centros sanitarios públicos y privados, fijado por la Junta. Además, esta medida permite preparar a los dos centros hospitalarios para la recepción y atención de los casos de Covid-19 que estén por llegar. En esta acción no se incluye de momento el Hospital de Medina del Campo por no haber necesidad clínica de llevarlo a cabo.

Los hospitales públicos siguen trabajando de este modo en sus planes de contingencia y manteniendo su actividad asistencial general en materias como atención de urgencias, medicina interna, asistencia materno infantil, pruebas diagnósticas o especialidades médicas.

Asimismo, para poner en marcha esta medida, se está analizando cada caso clínico por parte de los responsables de los servicios implicados en las intervenciones quirúrgicas, con el fin de realizar una redistribución racional de los recursos públicos en coordinación con la sanidad privada, para poder asumir la sobredemanda provocada por el coronavirus. 

Por lo tanto, se está procediendo a reasignar fecha para algunas de las operaciones que estaban programadas para estos días en los servicios públicos, lo que conlleva su derivación progresiva a los tres hospitales privados intentando, siempre que sea posible, comenzar a realizarlas en las nuevas ubicaciones a partir del próximo viernes 27 de marzo. Con esto se quiere garantizar que los pacientes reciben siempre la mejor atención posible ya en la nueva ubicación; incrementado su seguridad y evitándoles posibles molestias como la realización de un traslado posterior una vez intervenidos.

Por eso se quieren vaciar puestos de las Unidades de Cuidados Intensivos (UCIs), derivando a los pacientes de aquellas intervenciones quirúrgicas que pueden ser perfectamente atendidas en las instalaciones de los centros privados ya mencionados; para que estén así disponibles para los pacientes de Covid-19 que las necesiten.  Además, con esta medida se logra asimismo liberar espacio en los quirófanos, Unidades de Reanimación y Cuidados críticos (REAs) y Unidades de Recuperación Postanestésica (URPAs) para poder utilizarlos como zonas UCI.  

Por último, la reubicación de ciertas intervenciones trae consigo también la ventaja de reforzar la diferenciación de los circuitos quirúrgicos, de los de atención al coronavirus.