SEGOVIA - SANIDAD
Viernes, 22 de Mayo de 2020

Las tres residencias de mayores de la Diputación de Segovia están libres de COVID-19

ICAL - Los centros inician el tránsito hacia la normalidad en convivencia con las medidas de prevención

Los centros asistenciales dependientes de la Diputación de Segovia, las tres unidades del CSS ‘La Fuencisla’, la Residencia ‘La Alameda’ y el CAMP ‘El Sotillo’ son “ya residencias libres” de COVID-19. Al complejo de Nava de la Asunción, que lleva más de un mes sin ningún caso, se unieron semana los otros dos, con las últimas altas y pruebas negativas, con un total de 76 residentes que superaron la infección, de los 93 casos detectados entre las 281 personas que estaban en los centro cuando comenzó la pandemia.

El presidente de la Diputación de Segovia, Miguel Ángel de Vicente, aseguró que el trabajo en los centros residenciales ha sido continuo, con la entrega “encomiable” de los equipos directivos y de los miembros de la Comisión Permanente de Seguimiento que se fueron ajustando “a las necesidades que iban surgiendo y aportando decisiones y soluciones”.

De Vicente subrayó la labor también de los profesionales sanitarios y de atención directa que se esfuerzan por ir recuperando poco a poco la normalidad, siempre con la prudencia que aún requiere la excepcionalidad de la situación. “Dando pequeños, pero muy firmes pasos”, resaltó el presidente de la Diputación.

En este momento conviven en los centros, las medidas de prevención con las pautas de transición a la normalidad, siguiendo las indicaciones normativas de la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta. Se están comenzando a ocupar zonas comunes durante algunas horas a día,  para aumentar las interacciones manteniendo el contacto social y respetando las normas de prevención, además de aprovechar los espacios exteriores para pasear por los jardines con supervisión y apoyo por parte de los profesionales.

De Vicente explicó que se ha reforzado la plantilla de fisioterapeutas con el objetivo de atender las necesidades de apoyo a nivel de activación y recuperación física. “La variada incidencia de la infección en las diferentes unidades, hacen que esta desescalada adquiera simultáneamente ritmos distintos, y supone que se atienda a las particularidades de las unidades y de las personas por encima de todo”, subrayó.

Por otro lado, se siguen realizando actividades diseñadas de forma individual y seguimiento profesional de la situación y, mientras sigan sin poder producirse las visitas de los familiares, se continúan efectuando videollamadas con cierta frecuencia, una iniciativa que, tras su buena acogida, se tiene previsto incluir entre las actividades habituales de los centros en lo sucesivo.

Miguel Ángel de Vicente agradeció “el comportamiento de los familiares en todo este tiempo, su comprensión y su paciencia” y les pidió que esperen “un poco más” hasta que la situación se consolide y tengamos la autorización del Ministerio de Sanidad y la Gerencia de Servicios Sociales de la Junta para poder retomar esas visitas, que ahora se producen “en casos muy puntuales por cuestiones de humanidad o deterioro cognitivo emocional”.

La clausura de los espacios destinados a personas con enfermedad por COVID-19, en estos centros, supone el inicio de la vuelta a la normalidad, que ahora transitan progresivamente hacia un escenario previo retomando espacios de reunión y coordinación profesionales y reconstruyendo la vida en los centros, desde la prudencia y la cautela.

Desde la institución, explicaron que de forma paralela se están llevando a cabo actuaciones para optimizar las infraestructuras de los centros en relación con los distintos escenarios de evolución de la epidemia, sobre la base de la experiencia adquirida en estos meses.