SALAMANCA - SANIDAD
Martes, 3 de Febrero de 2026

El CIC de Salamanca apuesta por incluir la perspectiva de género en ciencia y salud para evitar dejar fuera realidades y experiencias diversas

ICAL - El Centro de Investigación del Cáncer acoge una mesa redonda en la que se subraya la importancia de reconocer diferencias biológicas y sociales para eliminar sesgos tanto en los estudios como en la atención clínica

El Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca acogió hoy la celebración de una mesa redonda en la que se subrayó la necesidad de incluir la perspectiva de género en ciencia y salud para evitar dejar fuera realidades y experiencias diversas. El sesgo de género en la investigación científica y el abordaje de enfermedades, supone que históricamente se haya generado conocimiento científico “desde una óptica androcéntrica”, impactando directamente en los estudios, diagnóstico, abordaje, tratamiento y formación. 

Esta es una de las principales conclusiones a las que llegaron hoy las referentes en el ámbito científico-sanitario que participaron en la mesa redonda ‘Salud y perspectiva de género’, organizada por la Comisión de Igualdad del CIC. Durante la jornada, las expertas desgranaron cómo la perspectiva de género tiene impacto en los diferentes factores e indicadores a la hora de llevar a cabo investigación y diagnóstico clínico, lo que impacta en la supervivencia y calidad de vida de los pacientes. 

Enfermedades como el cáncer de mama, la salud mental o los accidentes cardiovasculares, son algunos de los ejemplos en los que el sesgo de género ha podido contribuir al “infradiagnóstico” de las mismas, tanto en hombres como mujeres, al no tener en cuenta la sintomatología diferente entre ambos. 

“Un ejemplo claro lo encontramos en la sobre prescripción de fármacos hipnóticos, España es uno de los países que más sobreprescribe tanto en mujeres adultas como jóvenes, se ofrece un tratamiento sintomático, pero no se analizan las causas y contexto social de esa enfermedad”, indicó Elisa Chilet, doctora en Salud Pública por la Universidad de Alicante, especializada en Género y Salud.

Estudios demuestran cómo en 770 tipos de enfermedades, las mujeres suelen ser diagnosticadas hasta 4 años más tarde1. En el caso de enfermedades oncológicas, las mujeres reciben el diagnóstico una media de 2,5 años más tarde que los hombres. Para abordar estas cuestiones, las expertas concluyeron la necesidad de integrar la perspectiva de género de manera transversal desde diferentes ámbitos de la sociedad desde las instituciones y las universidades, hasta los medios de comunicación y sociedad.

El cambio de paradigma en el ámbito académico es clave para incorporar la perspectiva de género en ciencia e investigación. En este sentido, las expertas coinciden en que la formación de los profesionales desde las universidades y los centros de investigación juega un papel fundamental. 

“La perspectiva de género en la formación y las universidades no debe incluirse como una mera asignatura, sino que debe tenerse en cuenta en todo momento en la carrera de los profesionales de forma transversal a la hora de estudiar casos clínicos o realizar estudios científicos”, expuso Amparo López Bernús, doctora especialista en Medicina Interna, con amplia experiencia en gestión asistencial en el Hospital de Salamanca. 

Mapi Muñoz Muñoz, periodista especializada en comunicación sanitaria y coordinadora del Área de Atención a la Ciudadanía y Pacientes del Hospital La Fe, fue un paso más allá al exponer que “los programas de salud y género que se implementan a nivel profesional deben salir de los centros de investigación, universidades y centros de salud para llegar a la población con el objetivo de empoderarla y ser consciente de las decisiones que se toman y por qué” “Si los profesionales, además, aprendemos a comunicar a la población estos mensajes, habrán logrado esa empatía y cercanía”, apostilló.

Cuando se pide al investigador analizar la perspectiva de género a la hora de poner en práctica proyectos de financiación, suele faltar evaluación y determinación de cómo se ha tenido en cuenta y cuáles son los resultados. Silvia Rueda Pascual, ingeniera y doctora en Ingeniería Informática, profesora titular en la Universitat de València y exdirectora de la Unidad de Mujeres y Ciencia del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, entiende que “la clave está en formar para investigar con perspectiva de género en todos los campos; y hacer obligatoria esta formación en las universidades y centro de investigación sería un beneficio para desarrollar mejor ciencia para todos”.

Los datos y algoritmos que se utilizan a día de hoy aun no contemplan esa perspectiva de género y no incluyen a toda la población. “Estos mismos datos son de los que se nutre la Inteligencia Artificial, por lo que también está sesgada y multiplica el impacto de estos sesgos en los datos”, explicó Rueda. “El problema también radica en que, nos creemos lo que dice. Aunque sepamos que es errónea, tendemos a pensar que estamos equivocados nosotros. Creemos que los algoritmos son neutros y nada más lejos de la realidad. Con cuidado, información y educación se puede hacer una IA que nos ayude a eliminar estos sesgos y, sobre todo, a que no se repitan”, añadió.

El encuentro, moderado por Puri Contreras, directora de Salud a Diario, remarcó que el manejo de la perspectiva de género “implica no solamente una medida de equidad, sino una mejora de la calidad asistencial y científica que revertirá directa y positivamente en la población”. En el contexto actual, las agencias de financiación nacionales y europeas están promoviendo activamente la incorporación de la perspectiva de género en los proyectos de investigación, lo que refuerza la importancia de eventos como el celebrado en el Centro de Investigación del Cáncer.