SALAMANCA - SANIDAD
Miércoles, 6 de Octubre de 2021

CSIF Castilla y León pone como condición para abordar la reforma de la sanidad “mejorar las precarias condiciones laborales en atención primaria”

J.M.A. - El sindicato acusa a la Consejería de Sanidad de “tirar la toalla” ante la falta de profesionales y de implantar “medidas populistas”, como reforzar los servicios de urgencias en detrimento de la medicina de familia

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios de Castilla y León exigió este miércoles en Salamanca la creación de un grupo de trabajo para “mejorar las precarias condiciones laborales de los sanitarios de atención primaria”. Así lo explicó hoy la portavoz del sector de Sanidad del sindicato, María José San Román, quien acusó a la consejera del ramo, Verónica Casado, de “tirar la toalla” ante la falta de profesionales y de implantar “medidas populistas”, como reforzar los servicios de urgencias en detrimento de la medicina de familia.

Dicha exigencia fue trasladada a la Consejería el pasado miércoles, 29 de septiembre, durante la reunión de la mesa sectorial. “Es la primera vez que un sindicato pone sobre la mesa como condición que para hablar de atención primaria es primordial hablar de las condiciones de trabajo del personal que en ella trabaja”, aseguró la portavoz. “Mucho se ha hablado de restructuración en la Consejería de Sanidad, pero desde CSIF impediremos que se produzca un desmantelamiento. Tiene que ser mejorada y reforzada porque el modelo de primaria es la joya de la corona de la atención sanitaria en Castilla y León”, valoró.  

Sobre la futura mesa de trabajo, el sindicato ha elaborado un informe en que realiza una “foto fija” de la situación, a partir de la que ponerse a trabajar. “Cuando hemos valorado la situación, hemos visto datos tremendamente alarmantes. La ratio de reposición de los médicos de familia está en un 0,48 por ciento y se sabe que si está por debajo del uno por ciento hay un peligro real de no cubrir las plazas”, argumentó. En este sentido, San Román recordó que hacen falta más plazas MIR y que los formados en la Comunidad no se marchen. “Pero hay que ofrecerles unas condiciones de trabajo atractivas porque en los próximos diez años el numero de residentes será menor de la mitad de los facultativos de familia que se van a jubilar”, advirtió.

La clave, según los responsables sindicales, para retener profesionales recién formados y atraer a los que se educan en otros territorios es proporcionar unas “atractivas” condiciones de trabajo. “Aquí se encuentran con consultas masificadas, poca retribución, acumulación de tareas y una alta tasa de interinidad y temporalidad. Ante este escenario, los profesionales caemos en el desánimo. Hablamos siempre de las tres ‘des’: descontento, desmotivación y desaliento. Profesiones con gran vocación que se convierten en un lastre para el individuo”, lamentó la portavoz sindical.  

Medidas específicas

Uno de los autores del informe presentado hoy por CSIF en el hotel Alameda Palace de Salamanca es el secretario de Negociación del sector de Sanidad del sindicato, José Julio Benito, quien se encargó de desgranar las medidas concretas que reclama la organización para lograr el objetivo de mejorar las condiciones laborales de los profesionales sanitarios de atención primaria. “Pensamos que las plazas serán mucho más atractivas porque se trata de que los que están aquí no se vayan y los de otras comunidades se vean atraídos”, reiteró.

En primer lugar, CSIF reclama un nuevo índice de retribuciones que “ni elimine ni sustituya a otros”. Se trata de “retribuir la gestión por la demanda”. Es decir, gratificar no solo por número de tarjetas asociadas a un profesional sino por la frecuentación que hacen sus pacientes. “Un médico puede tener 1.500 tarjetas, pero todos pacientes jóvenes, y la frecuentación es más baja que otras consultas con tarjetas inferiores a 100 usuarios pero que son personas mayores que tiene que acudir más”, explicó.  

Por otro lado, Benito pidió que al persona que tiene que “poner su coche para todo” le compensen “más allá” del kilometraje porque se hace en base al índice de dispersión. “Hay compañeros que están lejos, pero en un núcleo grande, así que no tiene que moverse mucho. Y otros, que están cerca de la capital, pero que tienen que desplazarse a muchos consultorios. Por eso, pedimos que el kilometraje se pueda desgravar en el IRPF, como en Galicia, Cantabria o  La Rioja, o que se apliquen exenciones en la compra de vehículos”, manifestó.

De igual manera, CSIF pretende que, para evitar un “agravio comparativo” se implante una exención de guardias en atención primaria. “En el Hospital hacen consultas de tarde en lugar de guardias, pero en atención primaria no se da esa oportunidad. Nosotros exigimos que con 55 años si quieren dejar las guardias hagan una actividad asistencial alternativa”, expuso. Por otra parte, reclamó que se retribuya a los profesionales la realización de cirugías menores en las consultas.

Asimismo, José Julio reclamó que que la acumulación de sustituciones a compañeros de la misma zona básica de salud comience a partir del primer día que se producen y no a los 21 días, como sucede actualmente. Además, pidió que la retribución se incremente de los actuales 69 euros diarios a los 78 euros si es dentro del horario habitual, y a 121 si lo excede, tal y como sucede en Canarias. Por otro lado, reclamó agendas cerradas y con número máximo de citas, proponiendo un triaje de enfermería para realizar una criba.

En materia de conciliación, CSIF recordó que el 60 por ciento de los profesionales de medicina de familia son mujeres, y “por lo tanto, madres”, por lo que la organización considera “de máxima importancia” que la exención de guardia a los progenitores, madres o padres, con hijos menores de un año estén retribuidas, al menos, mediante el sistema del prorrateo. De igual manera, que la lactancia acumulada no se vea castigada con la retirada de guardias por las ausencias para “dar el biberón o el pecho”.

En último término, y en espacial referencia a las zonas rurales, el sindicato exigió que se fomente la investigación y la formación. También en los referido a las denominadas las zonas de difícil cobertura, la organización sindical exigió que exista una disminución de la fiscalidad, una ayuda al alquiler del domicilio, que se retribuyan las horas de guardia y que se les ofrezca elegir destino al cabo de tres años sin pasar por la bolsa de trabajo. “Sabemos que todo esto cuesta dinero, pero no hay otra manera porque no va a querer ir nadie a estas zonas y van a quedar desatendidas”, concluyó.