JESÚS FORMIGO /ICAL - El director gerente del CAUSA, Jesús Ángel González; el director de Gestión de Servicios Generales, Fernando de la Iglesia; y el subdirector de Gestión, de Ingeniería y Mantenimiento, Jesús Gutierrez, presentan el Plan de Ahorro Energético del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca
SALAMANCA - SANIDAD
Lunes, 5 de Diciembre de 2022

El Hospital de Salamanca aspira a ahorrar a medio plazo entre un 20 y un 25% de la energía que consume

J.M.A. - El centro sanitario salmantina pone en marcha un plan de ahorro energético que pretende reducir la dependencia de los combustibles fósiles, comportarse de forma más eficiente y formar y sensibilizar a los profesionales

El Hospital de Salamanca aspira ahorrar a medio plazo entre un 20 y un 25 por ciento del consumo energético que experimenta en la actualidad. Así lo anunció este lunes el director gerente del Complejo Asistencia, Luis Ángel González, quien presentó el plan de ahorro energético que pretende reducir la dependencia de los combustibles fósiles, comportarse de forma más eficiente y formar y sensibilizar a los profesionales.

González explicó, en declaraciones recogidas por Ical, que el nuevo plan, a desarrollar durante los próximos meses, está centrado en el desarrollo sostenible conjugando tres aspectos, el “ambiental, el económico y el social”. Para ello, se pretende focalizar en medidas de ahorro energético formuladas atendiendo, como “factores claves” a que tengan un efecto “significativo” en la reducción del consumo de energía, priorizando aquellas que resulten “más efectivas”, que no afecten a la actividad sanitaria y al cumplimiento de sus fines, y en último lugar, que mantengan “plenamente” el desempeño de la actividad investigadora del centro.

A fin de lograr alcanzar estas cifras, el Hospital de Salamanca ha creado un grupo de trabajo “multidisciplinar”, con reuniones periódicas y seguimiento de las acciones inicialmente planteadas, y los responsables se comprometieron a “analizar habitualmente su efectividad”, pudiendo establecer nuevas medidas de ahorro o modificar las propuestas “en atención al cumplimiento de los objetivos planteados”.

El plan comienza a ponerse en práctica desde este invierno, empezando por “pequeñas acciones”, pero “de suma importancia”, como la concienciación, así como acciones “de mayor envergadura”, siempre orientadas a los ejes anteriores, como la instalación de puntos de recarga de automóviles eléctricos e híbridos, la realización de un proyecto de instalación de paneles fotovoltaicos y térmicos, la sustitución de equipos de climatización y refrigeración obsoletos, actuaciones en la envolvente térmica de los edificios, la aplicación de mejoras en la instalación de iluminación, en los aparatos elevadores y en el equipamiento ofimático, así como la implantación de auditorías energéticas.

Según manifestó Luis Ángel González, la calidad de la atención está “condicionada” por las infraestructuras y, por eso, han de actuar a fin de “garantizar su sostenibilidad”. En este sentido, indicó que el ahorro energético debe ser “siempre compatible con la excelencia en la atención”. Como los hospitales requieren un suministro “continuo y de calidad”, sobre todo en base a que la maquinaria que alberga exige “un gran consumo”, el plan de ahorro energético surge a causa de “la crisis actual”.

Por su parte, el subdirector de gestión, de Ingeniería y Mantenimiento, Jesús Gutiérrez, añadió que a la crisis de los precios de la energía se suma la inflación disparada por múltiples factores. Entre ellos, “la acelerada recuperación económica tras la pandemia, los cambios energéticos en China, la invasión de Ucrania y los cortes de suministro de Rusia”, entro los que enumeró. En este punto, recordó que el salmantino, como único hospital de categoría cuatro de la Comunidad y como referencia nacional en varios servicios, es el centro “que más consume”.

En 2021, 200.000 estancias, más de 125.000 urgencias y 40.000 operaciones son algunos de los datos sobre su volumen de servicio. “En este centro, el más consumidor del Complejo, estaremos cerca de los 35 millones de kilovatios por hora de consumo eléctrico y unos 25 millones en consumo por hora de gas natural. La factura se ha triplicado en el caso del gas natural y un poquito menos en el fluido eléctrico”, cifró Gutiérrez, para ofrecer una idea de la dimensión de la infraestructura.

El director gerente añadió que por “el nivel de impacto en las cuentas”, el plan de ahorro energético debe ser “ambicioso”, dentro de una coyuntura “especialmente compleja para conseguirlo”. Además, señaló que el Complejo Asistencial de Salamanca se compone de cinco edificios, incluyendo los del antiguo Virgen de la Vega, el Hospital Virgen del Castañar de Béjar, el centro de Los Montalvos y el Centro de Especialidades de Ciudad Rodrigo. “En las infraestructuras antiguas es complicado, encontramos serios problemas, de ahí que se primordial llevar a cabo este plan ambicioso y con garantías que, bien llevado, puede suponer un ahorro en costes muy importante, y más con los precios que estamos manejando”, agregó.