SALAMANCA - SANIDAD
Viernes, 9 de Febrero de 2024

El Hospital de Salamanca inicia un programa de rehabilitación para pacientes con enfermedad renal crónica basado en el ejercicio

ICAL - Los servicios de Nefrología y Rehabilitación ponen en práctica un proyecto piloto en este tipo de pacientes con el objetivo de reducir los síntomas asociados para alcanzar el máximo grado de autonomía, prolongando su supervivencia

El Complejo Asistencial Universitario de Salamanca inició el pasado mes de octubre un programa multidisciplinar de rehabilitación en 21 pacientes con enfermedad renal crónica estadio cinco de hemodiálisis, liderado por los servicios de Medicina Física y Rehabilitación y Nefrología, que está basado en el ejercicio físico. Una docena de ellos ya lo concluyeron y el resto, otros nueve, continúan en su desarrollo.

La Enfermedad Renal Crónica Terminal (ERCT) se refiere a aquella situación en que la función renal disminuye a menos de un 15 por ciento. Para reemplazar la función renal perdida, el paciente puede someterse a una de las tres opciones de Terapia Renal Sustitutiva (TRS): hemodiálisis, diálisis peritoneal o trasplante renal.

El paciente con ERCT se caracteriza por tener múltiples patologías asociadas y, de manera habitual, presenta una serie de características que condicionan un mayor inmovilismo y sedentarismo, llegando a una capacidad física y funcional diferente de las de otras personas sanas de su misma edad.

Los médicos recuerdan que el ejercicio físico es muy beneficioso en múltiples campos. Está comprobado que mejora la función muscoloesquelética, la función pulmonar, la función inmune, así como generar cambios en el estado de ánimo y disminuir el estrés. Por todo ello se considera esencial realizar un programa específico para los pacientes de este tipo sometidos a diálisis para mejorar su funcionamiento físico y su calidad de vida.

El diseño de este nuevo programa de ejercicio para pacientes renales consta de cuatro fases: calentamiento, entrenamiento aeróbico, entrenamiento de fuerza, y y recuperación. En cada una de ellas se han definido una serie de ejercicios que pueden realizarse durante la propia diálisis, entre los que destaca el uso de pedales.

Se ha preparado también un folleto informativo en el que se describen de manera visual los ejercicios y en el que se fijan los objetivos buscados, que incluyen mantener o alcanzar el mayor grado de independencia y capacidad funcional; influir en los factores de progresión, para disminuir la morbilidad; incrementar la masa corporal, mejorar el estado de ánimo; mejorar tanto la tolerancia a la hemodiálisis, como su calidad de vida en general.

Después de este primer pilotaje, con unos resultados provisionales “muy favorables”, lo que se buscará desde los dos servicios implicados, Nefrología y Medicina Física y Rehabilitación, es ampliar el universo de pacientes que puedan beneficiarse de este novedoso programa.